También la feria tiene una tradición de muchos años.
Hay más que la fiesta de los niños: Para celebrar el “Tänzelfest” los mayores siempre se reunían en el antiguo “Hölzle”, una plaza en un bosquecito, en donde había las “casas sociales”, las “casas de campo” o el “pabellón”, así se llamaban los restaurantes y las cervecerías – que hoy es una sola carpa gigantesca. Por supuesto cada carpa está en mano de un buen dueño.
En nuestra ciudad se trata de una señora, que desde hace 40 años es la dueña y se ocupa de satisfacer el hambre y la sed de sus huéspedes.
La fiesta “Tänzelfest” no sería una verdadera feria si no hubiera también el parque de atracciones con barracas de tiro, el tiovivo, la montaña rusa y otras atracciones, siempre escogidas con mucho cuidado por la asociación de la fiesta, el “Tänzelfestverein”.
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